Os cuento un debate que hemos tenido que hacer en la asignatura de "Organización el Centro Escolar", para prácticar la defensa de ideas que no son las nuestras en un debate. El profesor dividió la clase en dos grupos, al azar. A un grupo le tocaba exponer razones de por qué debe de impartirse la religión en los centros educativos, y al otro grupo razones de por qué no. A mi me tocó defender la primera postura. Tras la clase, se me ocurrió plantearos mi opinión al respecto, y animaros a este debate.
Creo que hay que distinguir dos conceptos diferentes. Por un lado, tenemos la educación de la religión católica, que es como su nombre indica, la enseñanza de los valores y la moral católicos, su historia, etc. Y por el contrario, tenemos lo que yo considero realmente como la asignatura de religión.
La primera, obligatoriamente debe impartirse fuera del colegio. No tiene cabida en la educación ordinaria pública. Su sitio es la iglesia, llamada catequesis, que prepara a los niños para ser buenos cristianos.
La segunda, sin embargo, tiene una esencia muy diferente. En primer lugar, su nombre es religión, a secas, sin apellido. No es católica, ni islámica, ni protestante. En esa clase debe impartirse cada una de las religiones que han jugado un papel importante en nuestra cultura e historia. Al igual que en filolofía se explica Aristóteles o Marx, las personas deben conocer lo mejor posible esa parte de nuestro pasado. Sin ninguna intención adoctrinadora ni sectaria. Con las mismas intenciones con las que en historia explican qué es el socialismo. Si esta asignatura existiera en nuestras escuelas, seguramente la cultura de nuestros hijos se enriquecería.
¿Vosotros que pensáis?